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Lo que debes saber sobre el abuso de marca y las falsificaciones online si tienes un ecommerce

Cuanto más invierten las marcas en publicidad y en potenciar su venta online, mayor es el potencial de negocio de los ciberdelincuentes.

Combatir el negocio ilegal es como una partida de ajedrez: por cada movimiento que hace una marca para protegerse, los ciberdelincuentes también mueven ficha. Actividades como las falsificaciones o la suplantación de marca se adaptan continuamente a las nuevas posibilidades del mercado y a las costumbres de los consumidores. En su punto de mira están las marcas más reconocidas por los usuarios, aquellas que invierten en publicidad e ecommerce para ampliar su alcance en internet.

Existen varios tipos de actividades ilegales en función del canal utilizado y del formato del fraude. En este artículo detallamos en qué consiste cada una de ellas.

Falsificaciones en marketplaces y otras websites

El negocio de las falsificaciones está presente en varios tipos de ecommerce, desde marketplaces, como Amazon o Alibaba, hasta páginas webs que imitan la marca oficial. El comportamiento de los ciberdelincuentes es diferente en cada caso:

Marketplaces

Volviendo al símil de la partida de ajedrez, los falsificadores saben qué movimientos los pondrán en peligro y cuáles son seguros. Por esa razón, en los marketplaces, los productos falsificados no aparecen con el nombre de la marca ni del producto, tampoco con imágenes en la ficha principal, ya que serían detectados rápidamente. Por el contrario, los ciberdelincuentes intentan ocultar las falsificaciones al máximo promocionándolas solo en redes sociales y, a menudo, haciendo pasar al usuario por varias webs hasta llegar al producto.

Tanto en buscadores como en ecommerce, las falsificaciones se localizan mediante palabras clave, como el nombre de la marca y otros términos como “outlet” o “discount”. Sin embargo, los volúmenes de datos son enormes y es difícil analizar los resultados para discernir qué enlaces llevan a una falsificación y cuáles no. Para ilustrarlo, ten en cuenta que nuestra plataforma Smart Brand Protection rechaza como media el 98% de los enlaces que encuentra en un primer rastreo como parte del análisis de la información capturada.

Para clasificar los enlaces detectados, se aplican criterios de coincidencia o de descarte como reconocimiento de imagen o precios muy por debajo del PVP (Precio de Venta al Público) recomendado de la marca. Sería imposible abarcar volúmenes de Big Data sin la ayuda de algoritmos machine learning y técnicas automatizadas de computer vision, una disciplina científica orientada a procesar, analizar y comprender las imágenes y cuyos algoritmos de reconocimiento nos permiten encontrar imágenes similares, aunque estás hayan sido cambiadas (por ejemplo, un logotipo distorsionado).

Una vez identificadas las falsificaciones que se venden en marketplaces, se solicita su eliminación documentando los derechos legales a través de los sistemas de protección de copyright de los que disponen este tipo de sites de ecommerce. Este proceso está automatizado y validado por los acuerdos que tiene Smart Brand Protection con las principales plataformas de venta online.

A la hora de actuar frente al negocio ilegal, es importante tener en cuenta el peso en visitas que tiene cada marketplace para priorizar aquellas búsquedas de falsificaciones
que pueden causar mayor impacto negativo en las marcas.

Websites que contienen falsificaciones o que suponen fraude

Los marketplaces no son el único espacio donde encontramos negocio ilegal, sino que las marcas con un ecommerce potente se enfrentan a una amenaza aún mayor: los rogue sites. “Rogue”, literalmente “pícaro”, se define en inglés como los sujetos que se comportan de manera perjudicial para otros. Los rogue sites son webs que utilizan rasgos identificativos de una marca para comercializar falsificaciones. Su objetivo son usuarios afines a la marca que en muchos casos no son conscientes de que están comprando en una web fraudulenta. Al igual que ocurre en los Marketplaces, los productos se promocionan en redes sociales con una imagen y precio atractivos.

En algunos casos, el usuario que realiza una compra en un rogue site, no se da cuenta del engaño hasta que recibe la falsificación, pero, en otros casos, el producto nunca llega, la web desaparece rápidamente y no hay manera de reclamar o demostrar su existencia.  Gracias a nuestra participación en el TCRP de Google (Trusted Copyright Removal Program), desde Smart Brand Protection desindexamos los rogue sites de manera sencilla y rápida.

Si no se actúa a tiempo, este tipo de webs fraudulentas pueden tener efectos negativos además del que provocan en la reputación de la marca: pérdida de ventas, desconfianza en las campañas publicitarias o incluso un colapso del servicio de atención al cliente por incidencias correspondientes al rogue site.

Abusos de marca online

Más allá de las falsificaciones, la suplantación de marca por parte de ciberdelincuentes puede tener otros fines como obtener información personal de los usuarios (phishing) o lucrarse de manera fraudulenta.

Abuso de marca online mediante dominio

Aunque las marcas utilizan un número reducido de dominios para facilitar el acceso a sus clientes, suelen adquirir un conjunto de dominios mayor para evitar que otros los utilicen para suplantarlas. Sin embargo, siempre quedan dominios libres que los piratas aprovechan.

El cybersquatting (o brandhacking) es la apropiación de nombres de dominios que simulan a uno legítimo para posteriormente traficar con él, hacer usos fraudulentos o beneficiarse del tráfico o mediante la publicidad. Para que se considere cybersquatting, el propietario del dominio (sin ningún derecho o interés sobre la marca registrada) utiliza un nombre idéntico o muy similar con fines fraudulentos.

El typosquatting es otra modalidad de cybersquatting que consiste en adquirir dominios que emulan errores tipográficos cometidos por los usuarios cuando introducen la dirección de un sitio web en el navegador, por ejemplo, smartproteccion.com en lugar de smartprotection.com. Las técnicas más comunes para realizar este tipo de abuso de marca son añadir caracteres al final del nombre del dominio, reemplazar una letra por otra similar, separar el nombre con un guion o cambiar la terminación del dominio.

Abuso de marca online mediante logotipo

Además del dominio, hay otros rasgos identificables de la marca que pueden utilizarse para actividades ilícitas, uno de las más comunes es el logotipo. Los ciberdelincuentes utilizan la imagen de la marca, o una recreación muy similar, para atraer a los clientes y crear una falsa sensación de seguridad.

Abuso de marca mediante publicidad

Los piratas también invierten en anuncios que suplantan la identidad de la marca real para vender falsificaciones de un producto conocido por los usuarios a precios atractivos. Estos anuncios son frecuentes en redes sociales y normalmente enlazan con un rogue site, donde se puede realizar la compra de manera rápida y en pocos clics.

Es más, los piratas llegan a gastar dinero en SEM para conseguir posicionamiento en base a nombres de marcas y/o productos que no les pertenecen. Existen precedentes judiciales donde se señala esta práctica como una actividad ilegal.

La presencia de este tipo de anuncios es especialmente amplia en Instagram, una red social cada vez más popular entre los jóvenes. Según cifras de Ghost Data (2019), la plataforma alberga 6.769 cuentas activas que anuncian falsificaciones, un 171% más que hace tres años. En el caso de las marcas de moda, las que más sufren estos abusos, un 15,5% de las publicaciones en hashtags relacionados con el sector corresponden a falsificaciones.

Los abusos de marca mediante publicidad pueden crear desconfianza en el usuario, que duda de la autenticidad de los anuncios que ve en redes sociales, incluso si son reales, lo que conlleva una pérdida de eficacia de la inversión publicitaria. A esto hay que sumar que, tras una compra en un rogue site, el cliente también puede identificar la marca con una mala experiencia de usuario o con productos de baja calidad.

Como vemos, en la partida de ajedrez los movimientos de los ciberdelincuentes son muchos y muy meticulosos. Por eso, la mejor forma de actuar no es mover ficha y esperar el turno del rival, sino eliminar todas sus piezas del tablero.

Cuando hay abuso de marca se actúa de dos formas: con proceso judicial y/o con la desindexación inmediata de la URL. Desde Smart Brand Protection podemos desindexar la URL ilegal en pocas horas, de forma que cortamos los accesos más frecuentes y de mayor volumen. Para la eliminación definitiva del dominio es necesario iniciar un proceso judicial con los equipos de abogados especializados en propiedad intelectual. La combinación de ambas actuaciones supone un jaque mate a la ciberdelincuencia, pero no olvidemos que, en la dinámica de internet, cuando una partida acaba, empieza la siguiente. Por eso, es fundamental estar constantemente protegido por plataformas especializadas en la detección y eliminación de contenido ilegal.

¿Quieres saber si tu marca tiene falsificaciones o es usada indebidamente online?

Si quieres saber si tu marca está en riesgo online, solicita una auditoría gratuita en Smart Brand Protection.